Reflexiones e Historias

1/12/2016

Carta Para ti

Aún recuerdo nuestros paseos por la playa agarrados de la cintura, no había nada más importante en ese momento, el tiempo pasaba por nuestro alrededor, el mundo se movía y parecía que cuando estábamos juntos, estuviéramos aislados de todo, anhelo esas miradas que nos dábamos desde cualquier sitio, aun habiendo mucha gente, siempre nos mirábamos y más aún, cuando nuestro labios se podían rozar, esa mirada  que apartábamos con suavidad, apoyando nuestras frentes con el cerrar de nuestros ojos, mis brazos rodeándote el cuerpo, tu cabeza acostada en mi pecho y que al llegar a casa sentía como si aún estuvieras a mi lado, el perfume quedaba impregnado en mi ropa, en mis manos y en mis labios, todas las noches que me despedía lo hacía con un "Hasta ahora", pues cuando me iba a dormir la última imagen, el ultimo aroma, eras tú.

Cuando no estábamos juntos, tan solo nos quedaba el móvil para hablar y cuando tampoco podíamos hablar con él, me costaba mucho dejar de pensar sin quedarme dormido. Esperamos mucho tiempo hasta decirnos "Te quiero" por miedo a fastidiarlo y que el otro no sintiera lo mismo, cuando empezamos a decírnoslo, no dejábamos de propagarlo por todos los rincones.

El verano es hermoso, el amor florece, aparecen muchas relaciones, pero más de la mitad cuando empieza septiembre, ese amor se va enfriando con la estación que se avecina, el mal estar y disgusto por falta de tiempo para verse, hacía que nuestra relación acabase rompiéndose, aun queriéndote tomé la decisión de acabar y que pudiésemos seguir viviendo plácidamente, se hacía insostenible seguir, los dos lo sabíamos, solo había que dar el paso definitivo y te ayude al hacerlo yo.

Tener una relación tan solo es un juego de misterio e intriga, dos detectives que quieren saber el uno del otro, conocer el pasado que esconde, indagar su fortaleza, encontrar sus vulnerabilidades y protegerlas del mundo exterior... al final de todo me dijiste que no me querías que estabas mejor sin mí, al decirme esto,  me acerque lentamente hasta que tus ojos se centraron en los míos, te cogí de la mano y dije que me lo repitieses y al final supe que no era verdad.

¿Qué porque lo sé? porque te tomé el pulso, estaba acelerado, mientras me acercaba notaba como tus pupilas se iban dilatando y cuando te cogí de la mano, estabas concentrada en mirarme que no te diste cuenta, creía que no sabía jugar a este juego, al no haber tenido pareja nunca, que aprendería de ti, y resulta, que no se me da mal del todo...
                                                                 HASTA AHORA 
 Dr Mind