Reflexiones e Historias

12/23/2015

Una Cicatriz Imborrable

Nada ni nadie puede borrar la perdida de algún ser querido, el adiós definitivo es una bala que penetra nuestra piel, la quema, nos hace vulnerables durante un excesivo tiempo, una herida que pasa mucho tiempo en sanar, pero que por fortuna o desgracia, te acompaña el resto de tu vida, nos sentamos y esperamos que la herida se cure con el paso del tiempo, pero como una cicatriz siempre estará grabada en nuestra piel, al verla nos hará recordar momentos extraordinarios que vivimos con aquella persona, no temas por tener esa cicatriz.

 Malditos seamos, somos unos ineptos, a veces nos tienen que recordar la belleza de vivir y haber vivido, los días se pasan en años y los años en siglos y es por ello que el tiempo puede llegar a perder su significado.